Ocho propuestas creativas en la Jornada de Coreógrafos

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Con la finalidad de generar entre sus integrantes un espacio de crecimiento para el desarrollo profesional desde el campo de la coreografía, la Compañía Nacional de Danza (CND) estrenará la temporada Jornada de coreógrafos, del 16 al 19 de mayo.

Las funciones se realizarán en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del Centro Cultural del Bosque, jueves 16 y viernes 17 de mayo a las 20:00, sábado 18 a las 19:00 y domingo 19 a las 18:00, con la presentación de ocho coreografías creadas por los bailarines de la CND e interpretadas por sus mismos compañeros.

Las obras que integran el programa son I Lo, de Daniela Sánchez; Álter Ego, de Roberto Barqui; Decreación, de Fausto Serrano; T.S., de Michele Cutri; Intermitente On — Of, de Yubal Morales; Llévame al cielo, de Julio Morel; Emosie, de Erick Santamaría, y Los insaciables, de Sonia Jiménez y Alexander Mitiaev.

La temporada Jornada de Coreógrafos impulsa las capacidades creativas de los bailarines de la agrupación mexicana y permite la interacción al contar con el apoyo de sus mismos compañeros en la interpretación y de los recursos técnicos de una compañía profesional.

En esta primera edición de la jornada, que forma parte de las actividades sumatorias de la actual codirección a cargo de Elisa Carrillo y Cuauhtémoc Nájera, el público podrá disfrutar de obras con música de géneros disímiles que van de lo clásico a lo contemporáneo, creadas por compositores de la talla de Johann Sebastián Bach, Mikael Karlsson, Dave Brubeck, Philip Glass, Nils Frahm, Diablo Swing Orchestra, Kevin Penkin y Radiohead.

En entrevista, la bailarina Michele Cutri mencionó que la experiencia de participar como coreógrafa dentro de la temporada Jornada de Coreógrafos es resultado de una gran iniciativa de la CND para sus integrantes, “ya que hay muchos que tenemos la inquietud de crear y hablar de lo que hay dentro de nosotros a través de la danza”.

Ha sido muy importante para mí estar del otro lado —comentó Cutri—, en la parte de crear, dirigir, coordinar y ponerte en los zapatos de los que están al frente, en el escenario. Es una gran enseñanza y oportunidad porque la compañía nos da toda la infraestructura, como el teatro, la iluminación y tenemos a nuestros compañeros bailarines.

“Es una experiencia muy grata para nosotros porque ser bailarín equivale a tener una carrera muy corta y uno tiene que buscar otras formas y medios para prolongar nuestro arte. Este tipo de oportunidades de ser coreógrafo y dirigir tu obra son muy importantes”, expresó.

Para Cutri, hacer coreografía conlleva, como cualquier otra disciplina, exponerse a uno mismo: “Cuando creas algo, tú estás ahí, y eso implica muchos retos, desde saber qué bailarín escoger y cómo guiarlo para que interprete justo lo que estás pidiendo en tu coreografía. La convivencia no es fácil y es un trabajo que requiere mucha templanza, saber qué es lo que estás haciendo y lo que quieres”.

Posteriormente dijo que su obra T.S. está basada en un poema de Josefa Parra y plantea la historia de un hombre atormentado por sus pensamientos. Además, Cutri también participará como bailarina en la obra I Lo, de Daniela Sánchez, que habla de la leyenda del hilo rojo que nos conecta con el verdadero amor.

I Lo es una coreografía en la que estás atada al dedo meñique con un resorte —explicó—, algo que resulta bastante complejo porque no hay manera de improvisar y uno debe saber exactamente por donde pasa el brazo y la pierna para no enredarse.

“Estoy segura de que mis compañeros también están haciendo un gran trabajo y veo a los bailarines muy motivados para crear y expresar lo que tienen que decir. La Compañía Nacional de Danza ha sido mi casa durante siete años y estoy muy agradecida por ello, he bailado y aprendido muchísimo aquí, es un lugar de trabajo en el que he sido muy feliz, representa una etapa muy importante en mi carrera y de mucha satisfacción”, concluyó.


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