Desaparecidos en México: ya tenemos las cifras, ahora necesitamos justicia

Columna: Calibán

Por Gustavo Baltazar

Hace ya más de una semana que la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) presentó el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED). La vanagloria primero antes que la vergüenza por las 73 mil 201 personas desaparecidas y no localizadas, que se reconocen existen desde 1964. “Nunca se había tenido un registro así”, se presumió.

“El registro se actualiza en tiempo real”, dijeron; “ojalá la justicia también lo hiciera”, deseamos. La actualización a 73 mil 315 personas que hoy no sabemos dónde están, y que con jactancia contabilizan, no le compite a las 24 sentencias por desapariciones forzadas, que vergonzosamente esconden.

Incluso el esclarecimiento de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa con paso de tortuga avanza más rápido por el camino del festín político que por la senda de la participación militar que puso a los estudiantes en manos del cártel Guerreros Unidos.

El tiempo real del Estado ha sido el de la omisión y la negligencia. Hace dos años que la marina armada fue implicada en la desaparición de 27 personas en Tamaulipas (12 de ellas ejecutadas extrajudicialmente). Luego de haberlo negado, ayer apenas la SEMAR se pronunció por aceptar las recomendaciones de la CNDH para investigar a los culpables y reparar el daño a las víctimas. En tanto investigan, mañana habrá 13 desaparecidos más.

Y tal vez más, porque incluso la actualización en “tiempo real” de las cifras de desaparición que se ostentan, podría aún ser más brutal respecto de lo que se nos muestra. De acuerdo con Jacobo Dayán, ex director del Museo de Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México, las cifras de desaparecidos en México podrían elevarse aún más, puesto que de las 32 fiscalías de las entidades en el país, hay por lo menos 6 que no han reportado su información.

Hace falta la voluntad política de parte del Estado y este hecho es fundamental para por lo menos corresponder al esfuerzo que la sociedad civil ha realizado en el camino por sanar la memoria de sus desaparecidos. “No podemos pensar en un derecho de búsqueda o de investigación sin saber a quién estamos buscando”, ha defendido la titular de la CNB, frente a las críticas del registro que presentaron. De la misma forma preguntamos ¿cómo puede haber justicia? si la verdad no llega a tiempo y sigue siendo parcial.

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