It’s a Sin; rompiendo estigmas con mucho amor

Alguna vez me dijeron que las películas se definen en una sola palabra; supongo que con las series aplica de la misma manera. Esta vez me gustaría hablar de la nueva producción de HBO Max: It’s a Sin. Si yo pudiera definir esta mini serie en una sola palabra, diría: AMOR. Se trata del amor a la familia, a los amigos y el amor más importante, el que tenemos hacia nosotros mismos.

It’s a Sin gira entorno a la llegada del VIH/SIDA a la ciudad de Londres en la década de los 80. La historia es contada por Richie Tozer, interpretado por Olly Alexander (Years & Years), un aspirante a actor que se muda a la ciudad en busca de una carrera universitaria, libertad y sexo gay.

Qué pasa en It’s a Sin

En la escuela, Richie encaja rápidamente con un grupo de chicos extrovertidos y sociables, cuya misión en la vida es beber, bailar y dejarse ser en los clubes gay de la ciudad. Los más enriquecedor de esta serie, entre otras cosas, es la diversidad cultural alojada en cada uno de los personajes que acompañan al protagonista en el viaje por su descubrimiento.

Jill (Lydia West) es uno de los pilares más importantes en la vida de Richie, la persona que lo apoya y lo cuida en momentos cruciales, pero lo más importante, es quien realmente puede ver a través de él. Ambos comienzan a vivir en un departamento junto con Ash (Nathaniel Curtis), Roscoe (Omari Douglas) y Collin (Callum Scott Howells).

Juntos forman una hermandad que los lleva a vivir una serie de realidades y desencuentros entorno a la desconocida «enfermedad de Nueva York». La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA) son un espectro de enfermedades causadas por la infección que provoca el virus.

El VIH/SIDA fue anunciado por primera vez el 5 de junio de 1981 por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Los primeros 5 casos fueron reportados en Los Ángeles, California, como neumonía provocada por un hongo infeccioso alojado en el sistema respiratorio; posteriormente se detectaron a más personas, que mostraron otros signos, en particular un tipo de cáncer de piel llamado Sarcoma de Kaposi.

A los especialistas les llamó la atención que ambas emfermedades se manifestaran juntas y los síntomas correspondían con hombres gay sexualmente activos. Las pruebas sanguíneas mostraban que carecían de un tipo de células sanguíneas llamadas T CD4+. La mayoría de estos pacientes murieron pocos meses después.

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Esta idea persiguió por varios años al grupo de amigos, que durante mucho tiempo vivió en negación, y para otros fueron golpes de realidad devastadores. Por más triste que parezca, no lo es. Aquí podemos rescatar las historias de cada personaje: sus familias, sus parejas, sus ideologías y maneras de vivir.

Cada rasgo que forma It’s a Sin está interpretado de forma única por el elenco. A través de ellos podemos reconocer los sentimientos humanos más puros: el amor, el enojo, la felicidad absoluta, el dolor. ¿Y por qué pienso que esta serie es acerca del amor? Por que todos y cada uno de los personajes lo manifiesta hacia alguien más de una forma u otra, de formas particulares y hermosas. Pero lo más relevante es la importancia del amor propio.

Soundtack It’s a Sin

Como la historia se desarrolla durante de década de los 80, escuchamos constantemente himnos que acompañaron a nuestros padres, nuestros hermanos y nos marcaron a nosotros de alguna u otra forma. Incluso en los «clubs under» actuales son un éxito tremendo.

Al inicio podemos escuchar la canción de Pet Shop Boys, It’s a Sin, estrenada en 1987, que le hace honor a la serie. En los momentos de la fiebre fiestera y nocturna podemos escuchar a New Orden con Blue Monday de 1988 y el mega clásico Take On Me de A-ha.

Este soundtrack también incluye otras joyas como Running Up The Hill de la multifacética cantante Kate Bush, la hipnotizante Enola Gay de Orchestral Manoeuvres In The Dark y Smalltown Boy de Bronski Beat. ¿Qué más se puede pedir?

Vale la pena tomarse algunos días para ver esta serie, consta de 5 capítulos de aproximadamente 40 minutos y puedes encontrarla en la plataforma HBO Max, o bien, en tu app pirata de confianza. Sin importar lo que elijas, lo importante es mantenernos conectados, y sobre todo sensibles, con temas que siguen teniendo mucha relevantes y permiten una gran cantidad de diálogo en pleno 2121.

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