La Frase de la Película: “La Negrada”, culturas en el cine para la concientización de la discriminación

Esta semana, hubo mucho movimiento social y las redes sociales estuvieron llenas de noticias sobre Giovanni López y George Floyd; amigos, familiares, artistas y conocidos, expresaron su indignación por estos sucesos vandálicos de la policía hacia los ciudadanos. No es un tema nuevo, me parecen acertados los movimientos para exigir justicia, en este y otros casos ,en los que no debemos quitar el dedo del renglón, pues ahora las víctimas fueron Giovanni y George, pero ¿cuántos casos desconocemos?, ¿cuántas situaciones similares están ocurriendo ahora mismo sin que se den a conocer porque nadie dice nada?

Dentro de las historias publicadas en Instagram, me encontré con la de uno de mis cinematógrafos favoritos: Cesar Gutiérrez Miranda, quien ganó Mejor Fotografía en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara por esta película que recomendaba en su historia: La Negrada, donde además de ser director de fotografía, también fue productor.

Dirigida y escrita por Jorge Pérez Solano, La Negrada nos muestra la historia de una comunidad afrodescendiente en las costas de Oaxaca, enfocando la película en «el queridato». El queridato consiste en que un hombre puede tener su casa principal y además tener otras casas donde tiene a “queridas”, en la costa de Oaxaca, esta práctica sucede de manera abierta pues es socialmente aceptada.

La Frase de la Película: “La Negrada”, culturas en el cine para la concientización de la discriminación

Hay dos situaciones importantes que expone el director, por una parte, el reconocimiento a las comunidades afrodescendientes en México que es nulo, ya que su cultura no es vista como la de otras comunidades, ni estudiada, ni de importancia como en el caso de otras culturas (Mayas, Zapotecas, Mixtecas, Huicholes, etc.). Este desconocimiento abre las puertas a la ignorancia de un pueblo y esta ignorancia se refleja en racismo. La CNDH en el 2016 publicó:

Afrodescendientes en México. Protección Internacional de sus Derechos Humanos”, donde expresan: “La invisibilidad que sufren en el país facilita la violación de sus derechos y libertades, de este modo aumenta su vulnerabilidad, se fomenta su exclusión y la discriminación que viven para acceder a sus derechos y mejores oportunidades.

En La Negrada (2018), podemos ver que las poblaciones de origen africano no constituyen un referente cultural, pues la falta de rasgos específicos como el idioma, formas de gobierno y territorio, han descartado su presencia como pueblo, nación o cultura. Si bien este último dato que encontramos en La Negrada es real y necesario para poder identificar a una cultura, también habrá que pensar en la historia de esclavitud que obligó a los afrodescendientes a habitar en diferentes partes del mundo, donde llegaron también como esclavos. Con el paso de los años, “la esclavitud se abolió” (así, entre comillas) y es ahora cuando debemos de reconocer su aporte cultural, culinario y muchas otras cosas.

Es ese el primer punto por lo que apreciar la primera película con afrodescendientes mexicanos como nuestros personajes principales me parece bello, importante y urgente, pues el dar a conocer su forma de vida, única como la de cualquier cultura, nos hace voltear hacia su realidad, que debería importarnos como las otras realidades y nuestra propia realidad.

La segunda situación que el director nos expone es la del queridato. En una entrevista para Excélsior TV, el director Jorge Pérez, comenta que uno de los temas en los que le gusta enfocar sus películas es la igualdad de género, como veíamos arriba, entonces el queridato, es una práctica realizada por los hombres y aceptada por las mujeres, al exponer este tema como un aspecto principal de su película y como parte de la cultura de esta comunidad.

El director plantea la pregunta, si los hombres pueden practicar el queridato libremente, ¿porqué las mujeres no? A lo largo de la película vemos a las mujeres como las principales en la historia, mujeres fuertes, independientes y trabajadoras; esta forma de presentarlas, me hizo pensar que el queridato les importa poco, pues son demasiado conscientes de lo que merecen, de lo que es suyo y de lo que comparten, una forma de ver, sentir y pensar extraordinaria y admirable.

No me fue nada difícil encontrar la frase en esta película, pues está dividida en capítulos nombrados con los días de la semana, iniciando con el miércoles y concluyendo con el Domingo (un mes después). Cada que inicia un nuevo capítulo/día, aparece un señor exclamando rimas, pero en una fiesta organizada por una de nuestros personajes, donde asisten sólo mujeres; también se ponen a rimar y aplaudirse entre ellas.

Es una secuencia hermosa, sin duda, debía utilizar una de las rimas declamada por una de ellas en este escrito, por lo que La Frase de la Película que he elegido es:

“Si por negra me desprecias, no desprecies mi color, que entre perlas y diamantes esta negra es la mejor, ay ay ay!”

Nota del autor:

Pensaba iniciar escribiendo que no quería politizar esta columna, pues ya hay varios escritos de diferentes medios hablando desde ese punto de vista sobre el racismo, pero, si expresar tu opinión en cuanto a un tema social no es político, entonces no se que sea, sea cual sea tu punto de vista, exprésalo, y estarás haciendo política y crítica que no debería ser una práctica que dejemos realizar ni en manos de unos pocos.

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