De literatura y tv, entre sagas y series, un recurso histórico

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Tansliterario

Luis Rueda

Las sagas o series han tomado fuerza en el cine y la tv durante los últimos años. Es común seguir por varios meses una historia en servidores de internet, o bien, asistir cada tanto al cine para saber el desarrollo de nuestros personajes preferidos. En el caso de la literatura, pareciera ser novedosos pero es un recurso muy muy antiguo.

Los libros y sus historias proviene de la tradición oral. Muchas de estas historias eran contadas a lo largo de distintos días o veladas pues, además de ser uno de los mejores entretenimientos y la única forma de conocer las noticias, no había un soporte material que limitara la amplitud de la narración. Esta misma característica provocaba que hubiera muchas y muy extendidas versiones de una misma historia; por ejemplo, la Ilíada que conocemos hoy día está compuesta por distintas versiones en torno a una de las muchas batallas de Troya pues, de hecho, hubo varias entre aqueos y troyanos.

Entonces, ¿Homero no escribió la Ilíada? Pues, quién sabe. Algunos estudiosos proponen que Homero fue una especie de “editor” que compiló todas las historias, dándoles orden y resarciendo las partes inconexas con “spinn offs” de los personajes.

Otros, sugieren que era un grupo de poetas que se dio a la tarea de unificar las muchas versiones de la Ilíada. Por si fuera poco, muchos de los pasajes están conectados, de forma directa o indirecta, con otras obras clásicas como La Odisea, La Eneida, Los Argonautas y muchas más.

Sagas desde los griegos hasta nuestros días

Entonces, en un sentido amplio podríamos decir que la mitología griega (en este caso) ha llegado a nuestros días como una especie de saga. Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de trilogías, series y/o sagas?

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Vamos a considerar como tales las historias que son contadas en más de un libro pero están sujetas a la misma trama. Si bien es una definición amplia y vaga, permite diferenciar los libros en cuestión de aquellos que son “autoconclusivos”, es decir, inician y terminan en el mismo tomo. Sin embargo, nos enfrentamos a otra duda: ¿una saga debe ser escrita por el mismo autor?

Cervantes escribió la primera parte del Quijote de la Mancha en 1605, aproximadamente. Algunos años más tarde, otro autor decidió continuar la historia del hidalgo, cosa que no le gustó para nada a Saavedra. Fue por este motivo que decidió escribir una segunda parte, en la cual terminó de contar las andanzas de su personaje y, además, le dio muerte, con el fin de que el personaje no pudiera ser usado nuevamente.

En cambio, no existiría la leyenda de los Caballeros de la mesa redonda, sin la intervención de múltiples escritores pues, recordemos, las novelas de caballería fueron el resultado del plagio, reescritura e imitación de historias en torno a la corte y los cruzados.

Las mil y una noches y el Decamerón son otro par de ejemplos sobre la construcción de historias a partir de otras historias o narraciones fragmentadas. Podemos imaginar lo sencillo que sería construir una serie con estos títulos, siendo cada historia un capítulo.

Sagas e identidad cultural

Es más, el catolicismo no existiría sin la escritura de la Biblia, texto compuesto por muchos autores en distintos años; la saga que dio vida a una fe y ha tenido el mayor número de reimpresiones, reediciones, traducciones, interpretaciones y análisis a lo largo de la historia de la humanidad.

Posteriormente, con la aparición del periódico, el modelo de la “novela por entregas” fue principal para la difusión del realismo. Autores como Dumas, Zolá, Balzac y Payno, por mencionar algunos, sobrevivieron y dieron a conocer sus obras gracias a este formato de publicación, en el que se imprimían fragmentos de las narraciones en algunas páginas de los diarios; una vez concluidas las tramas y, dependiendo de su popularidad, eran compiladas en uno o varios tomos.

En el caso de Balzac, fue la forma en que publicó más de 90 novelas, pertenecientes a su proyecto titánico al que nombró la Comedia Humana (ni History Channel logró retratar lo que Balzac). Por su parte, Payno lo hizo de la misma forma con los Bandidos de Río Frío.

Dice Borges que los autores publican para dejar de corregir sus textos, pues siempre habrá detalles dentro de una historia que puedan ajustarse o explicarse mejor, y nunca es más cierto que en las sagas, trilogías y series. Algunas de las más entrañables del último siglo son El señor de los anillos, Star Wars, Harry Potter, Narnia, Sinsajo, 50 sombra de Grey, Crepúsculo y los libros de George R. R. Martin que dieron vida a Juego de Tronos.

Pero, ¿a qué se debe el éxito de esta escritura de largo aliento? La respuesta puede ser, por una parte, la exigencia cada vez más insaciable de los lectores para conocer hasta el último detalles de la narración y sus personajes; por otra, aspectos comerciales que benefician a los autores para cubrir sus necesidades y permite a las editoriales asegurar una producción masiva. Incluso, puede estar relacionada, a su vez, con la demanda del cine, la tv y el internet por ofrecer contenido a sus espectadores.

Lo cierto es que hoy día existen muchas plataformas que hacen de la escritura, el plagio y la reinterpretación una forma de interacción social.

Tal es el caso de Wattpad, donde comunidades tanto de escritores nuevos, como de autores con trayectorias consolidadas hacen gala de su talento para crear historias multitudinarias, también conocidas como wikihistorias que abren y cierran los hilos narrativos en función a las necesidades de la historia. Probablemente estas formas de escritura podrían dar pie a la literatura de los próximos siglos.

¿Qué opinas de los sping offs?
¿Crees que una saga debe ser escrita en su totalidad por el mismo autor?
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¿Cuál es tu personaje favorito en tu saga favorita?
¿Qué elementos de la saga te gustan más?
¿Prefieres leer sagas o series?


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