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Vida pública

México deporta a miles de niños con omisiones que ponen en peligro su bienestar

En asuntos migratorios, el sector más vulnerable son los niños. En el 2023, Instituto Nacional de Migración (INM), encargado de analizar la situación de cada menor migrante, detuvo a 113 mil 660 menores de entre 0 a 17 años, de los que fueron deportados seis mil 548, un 5.7%.

Al inicio de este año, fueron detenidos 12 mil 881 menores, de los que fueron deportados 532, el 4% del total. Las nacionalidades con mayor cifra de menos deportados son Guatemala, Honduras, El Salvador, Venezuela, Ecuador, Colombia y Brasil.

Primero los niños

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes prohíbe la deportación de los menores en condición migrante, cuando su vida, seguridad o libertad corran peligro. Sin embargo, México devuelve a miles de ellos cada año.

¿Cuál es el problema? El procesos y los criterios. Cuando el INM hace una detención o deportación, se violan sus derechos humanos por regresarlos a países con importantes problemas políticos, sociales, humanitarios y económicos. Tampoco se respeta el interés superior de la niñez ni sus derechos como personas, al no poner por delante sus necesidades de protección.

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Desde el 2021 se reiniciaron en mayor medida las detenciones de los niños y el siguiente paso es llevarlos con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para verificar el peligro o riesgo en el que se encuentren.

Se realiza una entrevista para investigar de dónde son, las razones de su salida, cuándo y quién viajan, entre otras cosas, para saber sus motivos.

“Eso es lo que debería de pasar, pero lo que nosotros hemos detectado es que muchas veces las procuradurías no saben lo que hay que hacer o tienen miedo de hacerlo y, por ello, lo más fácil es deportarlos a sus países de origen. Tenemos el caso de un menor de 12 años en Puebla que lo detuvieron junto a su tío, después los separaron. Nosotros presentamos una solicitud de asilo, pero lo deportaron”, ejemplificó.

Gretchen Kuhner, directora del Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi) comentó en entrevista con un medio de comunicación, que han detectado que

«las procuradurías no saben lo que hay que hacer o tienen miedo de hacerlo y, por ello, lo más fácil es deportarlos a sus países de origen».

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece que está prohibido devolver, expulsar, deportar, retornar, rechazar en frontera o no admitir, o de cualquier manera transferir o remover a una niña, niño o adolescente cuando su vida, seguridad y/o libertad estén en peligro a causa de persecución o amenaza de la misma, violencia generalizada o violaciones masivas a los derechos humanos, entre otros.

Comentó que que es preocupante, como organizaciones civiles, el número tan alto de detenciones y deportaciones que se hace cada año, ya que

“el análisis que hace Migración, porque no se hace bien, y depende de cada estado y cada procurador, pues lo más fácil para algunas autoridades es deportarlos que ver por su protección”.

En teoría, la consideración primordial que se tomará en cuenta durante el procedimiento administrativo migratorio al que estén sujetos niñas, niños y adolescentes migrantes, son las repercusiones que podría causar en cada caso.

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La resolución de cada caso debe cimentarse en un plan de restitución de derechos; los niños deben estar con una familia que los cuide, en una comunidad que no haya violencia, que tenga educación y desarrollo, y no sólo enviarlos de buena voluntad y que ellos se arreglen como puedan.

En los países de origen no siempre hay condiciones de regreso, debido a los conflictos políticos, sociales, de seguridad y hasta económicos, que no permiten que esos niños sean retornados, pues de hacerlo volverían a las mismas condiciones de las que escaparon.

No es justificable que se detenga y deporte a los niños, pero se debe verificar que no exista ningún riesgo para ellos. Debe haber un protocolo de atención, pero es importante que las autoridades nacionales hagan un análisis de cada menor y la situación en la que viven.

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