Qué es la sincronización musical en el cine; Warner Chappell en el FICG 34

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El Festival Internacional de Cine de Guadalajara, comprometido con el acercamiento a temas especializados sobre la producción cinematográfica y televisiva, presentó la conferencia “Warner Chappell Music de Behind the Sync”, donde se expusieron temas sobre la musicalización, el score y los derechos de autor en el cine.

El comercio musical es amplio y los creadores han visto que se pueden comercializar sus creaciones de diferentes maneras, discos, conciertos pueden ser las rutas principales, pero las producciones audiovisuales han sido una oportunidad para extender el mercado, y también llegar a más público, por ello se ha creado un área en particular en todas las producciones qué se encargan de hacer la relación para que una pieza musical sea incluida, sin volar los derechos de autor. Bien puede ser un productor o alguien más especializado.

Sobre el tema del adorno sonoro Rodrigo Dávila, compositor y cantante miembro de la banda Motel, expresó qué “la música debe ser el puente entre la idea y el resultado de una historia, la música incidental tiene fuerza, pero una canción puede exaltar una historia, debe complementarse para que salga un mejor trabajo, el cine no se puede concebir sin música, por ello un músico puede contribuir de diferentes maneras”.

¿Qué es la sincronización en el cine?

Empatar imagen con música o un score es algo que puede exaltar una producción, se ocupa en teatro, cine, series y videojuegos. Es una herramienta creativa que puede exponerse desde el guion o la postproducción. Pero necesita de una autorización para que se respeten los derechos de autor.

Una pieza musical puede aprovecharse de tres maneras básicamente, tal cual está hecha la pista, mediante una modificación de la letra (muy ocupado en comerciales), o la reinterpretación, ante ello se necesitan diferentes tipos de permisos.

Javier Baca, supervisor de música de Wharner Chappell comentó que los precios se manejan de acuerdo al artista, hay quienes son nuevas propuestas y se les desarrolla una estrategia de lanzamiento, pero también hay artistas qué tienen un posicionamiento y valores específicos que: “pueden determinar el uso de la obra mediante los valores que quiere fomentar, por ejemplo si el autor o intérprete no come carne, es probable que no permita que se ocupe su canción para la promoción de hamburguesas”.

Dos tipos de producción cinematográfica

En el cine hay producciones que podemos catalogar como independientes y a gran escala, ambas tienen que solicitar los permisos para que cuando se muestren no rompan ninguna regla de mercado.

Herminio Gutiérrez, supervisor de música, de producciones como Amores Perros, Hasta que te conocí, No sé aceptan devoluciones, La cuarta compañía, por mencionar algunas, expuso su forma de trabajar; “suelo acercarme a un proyecto, plantear el diseño de sincronización sonora desde el guion, a veces recomiendo que se integre la música desde la filmación para poner en contexto el ambiente que se quiere desarrollar”.

Carlos Sosa, expuso como productor independiente, que un trabajo de pequeños productores busca otras estrategias como el trato directo con el artista, intérprete o creador, pero detalla qué también se busca el desarrollo de piezas originales.

“si ya es necesario, porque la historia así lo pide, se busca que las empresas como Warner Chappell se unan al proyecto presentando el presupuesto para que entiendan el tipo de producción, pero más allá del dinero, se exponen los valores dentro de la historia que puede contribuir a que la pieza musical tenga alguna ganancia para que sea más consumida por el público”.

Ramiro Ruiz productor de cine mexicano, de películas como Museo, comentó que “hay veces que uno no puede tener un productor musical y que el presupuesto está destinado en su mayoría a la filmación, y, aunque es importante la música y se sabe que el uso de ella tiene costo, se tratan de hacer más relaciones para que se pueda lograr todo lo que se quiere, salvando un poco más el precio por los derechos de uso”.

¿Qué hace Warner Chappell?

Warner Chappell otorga licencias y permisos para el uso de la música en producciones audiovisuales, tiene relación con autores y compositores qué conforman un acervo de más de un millón de canciones a nivel mundial, qué son promovidas para su uso en comerciales, filmes, videojuegos y series. Es un intermediario que promociona y cobra el dinero para hacerlo llegar a los músicos, creadores y personas que tienen los derechos de alguna producción musical.

Elvira Moreno, Managing Director y Javier Baca Departamento de Sincronización
Foto: Omar Mondragón

La ruta para obtener una licencia, de acuerdo a Wharner Chappell:

Primero: hacer una solicitud al organismo o con la persona que puede ceder los derechos para el uso de la obra.

Segundo: presentar una recopilación de información de la producción audiovisual que quiere hacer uso de alguna pieza musical; especificaciones territoriales (dónde se va a distribuir), temporalidad (el periodo de exposición) y presupuesto destinado.

Tercero: cotización, se especifica un precio estándar. El costo final por el derecho de uso depende mucho del capital que se ocupa para una producción.

Cuarto: aprobación, el autor o quien tiene los derechos decide si permite que se use.

Quinto: otorgamiento de la licencia.


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