William Burroughs de asesino a escritor influyente del siglo XX

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Un día como hoy de 1914 nació en Saint Louis, Estados Unidos, un beat de la literatura, William Burroughs, hijo de un empresario de calculadoras, tuvo la oportunidad de estudiar literatura inglesa en Harvard para graduarse en 1936 y después estudiar medicina en Viena y nuevamente en Harvard pero en esta ocasión antropología.

A William Seward Burroughs no se le reconoce como una figura joven en la escritura, tuvieron que pasar años, haber tenido experiencias y conocer gente para que eso sucediera, aunque sí sentía un gusto por las letras, no fue hasta que inició sus viajes que tuvo la necesidad de escribir.

Los ejes que guían su escritura están basados en la crítica del modelo de vida que dejó la primera y segunda Guerra Mundial, cuestiona las críticas hechas hacia una vida homosexual y cuenta sus experiencias con las drogas.

Se le puede definir como un valiente ante un mundo que no permitía la libertad de ejercer la sexualidad y el pensamiento como el individuo quiere, luchó o discutió en contra de lo que estaba formando el modernismo de nuestros días.

De acuerdo a autores especialistas en su vida, su obra se basa en lo grotesco, sin embargo yo preferiría decir que se basa en narrar con sinceridad su entorno, fue sincero y descriptivo en el uso de las drogas y franco en mostrar su preferencia sexual, sin duda fue un escritor censurado, por ejemplo una de sus obras más conocidas, Yonki, terminada en 1953, no fue publicada hasta 1985.

Pero más allá de todos sus logros mucho de lo que hizo estuvo respaldado por la ayuda de sus padres quienes evitaron estuviera en la guerra, fuera encarcelado por temas relacionados a drogas y asesinato.

El lenguaje es un virus.

El lenguaje solemos ejercerlo día a día, en todo momento, pero pocas veces pensamos en él, solemos cuestionar lo que dicen los demás, pero parece ser que se necesita valor y sensibilidad para escucharse a sí mismo y ser críticos porque según Burroughs, el lenguaje es un parásito, el cual como cualquiera que se encuentre en nuestro cuerpo no solemos detectar sus males en nosotros hasta que es demasiado tarde.

Se puede decir que la obra del escritor norteamericano, es un arma contra el lenguaje, pelea con lo que lucha, de tal suerte que suele descomponer al lenguaje para generar una crítica de sí mismo, en sus obras podemos notar dos esquinas que constantemente se contraponen, dichas esquinas suelen ser lingüísticas debido a que el convencimiento de una idea u otra se sustentan en las palabras, las cuales se contraponen.

Conforme el autor avanzó en sus escritos se puede percibir a alguien con más control, al principio parece ser que pide esfuerzo al lector, después es más noble y le ayuda a quien lo lee por un camino mediante un entendimiento del lenguaje con el escritor.

Autor en formación

Sus primeros intentos literarios fueron en colaboración, en 1938 escribió una novela policiaca con un amigo, en 1944 conoció a Jack Kerouac y Allen Ginsberg, el primero lo incitó a que plasmara sus pensamientos en papel y con el segundo tuvo una gran amistad al nivel de escribirse correspondencias de las cuales, algunas forman el libro recopilatorio “Las cartas de la ayahuasca” o “Cartas del yage”.

Allen Ginsberg izquierda y W. Burroughs derecha

“Y los hipopótamos se conocieron en sus tanques” de 1945 es una muestra del trabajo conjunto con Kerouack, publicada hasta 2008, sin embargo William Seward, no es un autor que sólo trabajó en conjunto, sus inicios fueron colaborativos en medida de que era algo formativo, poco después pudo distinguirse por su propia lucha contra el lenguaje y exponer el rostro de un argumento que en cierta medida defendía la libertad del ser.

Una muerte que cambió su vida

“Jamás habría sido escritor sin la muerte de Joan”, dice la introducción del Queer. En septiembre de 1951 jugando a Guillermo Tell, el escritor norteamericano mató a su esposa en la Ciudad de México, en un edificio propiedad de un norteamericano.

Nuestra droga nacional es el alcohol. Tendemos a considerar el uso de cualquier otra droga con especial horror. “El almuerzo desnudo” (1959)

En 1944 W. Burroughs y Joan Vollmer Adams llegaron a vivir a Nueva York a la casa de Jack Kerouac y Edie Parker (esposa de Kerouac), Vollmer conoció a un hombre con quien se casó y tuvo una hija, sin embargo su pareja fue llamado a la guerra, de la cual fue librado William B. por influencias familiares.

A su regreso el esposo de Joan, encontró a su esposa como una adicta metida en el ambiente del escritor beat, por lo cual desistió permitiendo que ellos se destruyeran o “formara una relación” como esposos.

Burroughs fue arrestado por falsificar recetas de estupefacientes y por ayuda familiar sólo se le sentenció a un arresto domiciliario a cumplir en Saint Louis con vigilancia de sus padres, en ese periodo quien ya era su esposa cayó en una fuerte adicción a las anfetaminas por lo que fue internada en el Hospital Bellevue.

Ante el hecho de que peligraba la tenencia de la hija de Vollmer, su esposo decidió cumplir su sentencia y después ir por su pareja para mudarse a Texas para estar tranquilos, en ese tiempo nació William Burroughs Jr en 1947, sin embargo su calma no duró mucho, la policía encontró en su casa correspondencia con Allen Ginsberg donde se hablaba de una entrega de mariguana, por lo que la pareja decidió irse a México.

Una vez instalados en el Distrito Federal ahora Ciudad de México, sucedió el juego mortal que le costó la vida a la única esposa del escritor.

Lonesome Cowboy Bill – así lo nombró Lou Reed en una canción del segundo disco de Velvet Underground

Ante lo sucedido el norteamericano pasó trece días en la cárcel antes de que llegara su hermano para sobornar a los abogados y autoridades mientras estaba resolviéndose el juicio y sentencia el cual se prolongó por años, los cuales aprovechó para viajar por el sur del continente americano.

En tanto a los niños, la hija de Vollmer se fue a vivir con su abuela y Jr. se fue con sus abuelos.

Sus viajes por el mundo fueron los que detonaron la escritura, además del asesinato cometido. En su vida en México conoció a Lewis Marker un jóven de 21 años, con quien emprendió su primer viaje a Panamá y Colombia en los años 50´s, en busca de yage o ayahuasca, sin embargo no pudo mantener esa relación y no tuvo éxito para encontrar la droga, por lo que realizó otro viaje más adelante el cual tuvo más éxito con drogas y a su regreso se definió como el escritor que hoy se conoce.

 


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