
El arte contemporáneo mexicano celebra la llegada de “Hello, Welcome Back”, la más reciente exposición del artista plástico Jorge Tellaeche. Esta muestra no solo marca el regreso del creador a la escena artística con una propuesta vibrante y emocional, también inaugura el nuevo espacio físico de PALI Galería, ubicado en Álvaro Obregón 6A, en el corazón de la colonia Roma Norte de la Ciudad de México. La exposición está abierta al público a partir del 22 de octubre y se mantendrá hasta finales de 2025.
Con una selección de 12 obras que varían en escala, una instalación central en forma de mesa con planos y una intervención mural, “Hello, Welcome Back” ofrece una experiencia sensorial envolvente. Cada elemento ha sido concebido para invitar al espectador a un viaje introspectivo, donde el arte se convierte en un espejo de la arquitectura emocional de quien lo contempla.
Jorge Tellaeche: Hello, Welcome Back
Para Tellaeche, esta exposición representa un reencuentro con uno mismo.
“Es la emoción de regresar a ese espacio en el que platicas contigo mismo”, comenta el artista.
Su obra continúa explorando el concepto de “templos”, no como estructuras religiosas, sino como espacios simbólicos de transformación, deseo, contradicción y reflexión. En esta narrativa, los templos son lugares a los que volvemos una y otra vez, aprendiendo a habitarlos con mayor conciencia.
Uno de los ejes conceptuales más potentes de la muestra es la figura de “la puerta”, entendida como símbolo de transición. Inspirado en arquetipos universales, Tellaeche plantea preguntas que resuenan con fuerza en el espectador: ¿Qué estamos listos para soltar? ¿Qué secretos protegemos? ¿Qué nuevas versiones de nosotros mismos estamos por descubrir?
Lejos de ser refugios silenciosos, los templos que propone Jorge Tellaeche son espacios salvajes y vitales. Sus formas, que oscilan entre lo orgánico y lo mecánico, no buscan evadir la realidad, sino atravesarla con intención. Son escenarios donde se permite sentir sin filtros: reír, llorar, cuestionar y avanzar.
En palabras del artista:
“son espacios donde nuestra individualidad es celebrada, donde podemos perdonarnos por no ser lo que creíamos que debíamos ser”.
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El espíritu de las obras
Las obras, descritas por el propio Tellaeche como “pinturas divertidas con doble sentido”, se alejan de la rigidez estructural para abrazar lo lúdico y lo abstracto. Con una paleta cromática intensa, contrastes de luz y sombra, y una estética que invita al juego, cada pieza se convierte en una puerta abierta a la interpretación personal.
“Soy un pintor jugando a ser arquitecto”, afirma, “diseñando estructuras que cada quien puede habitar y transformar a su manera”.
En el centro de la sala, una mesa con planos, bocetos y materiales revela el proceso creativo detrás de la exposición. Desde dibujos a lápiz hasta ejercicios en acuarela y acrílico, esta instalación permite al visitante adentrarse en la cocina del artista, donde la intuición y la técnica dialogan en cada trazo.
“Hello, Welcome Back” no es solo una exposición: es una invitación a detenerse, a mirar hacia adentro y a reconectar con lo esencial. En un mundo saturado de estímulos, Tellaeche nos recuerda que no estamos perdidos, sino en constante regreso a nosotros mismos.