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Reseña de Joker: Folie à deux, tenemos sentimientos encontrados

Los musicales no son para todos, pero no significa que no se disfruten. La segunda entrega de Joker: Folie à deux, fue estrenada este jueves 3 de octubre en cines mexicanos y en La Otra Escucha no estamos tan contentos con el resultado. Te digo por qué.

Recuerdo que al salir del cine hace 5 años, terminamos de ver la primera de Joker, y el mundo me parecía un lugar frio y desolado; me provocó un sentimiento de vacío al reflexionar la poca cordialidad y empatía que nos tenemos unos a otros. Pero con lo que vi ayer, nada que ver.

Lo que sigue, OJO, no son spoilers pero hay temas técnicos que debemos tocar. Eso es lo mejor de la película.   

¿De qué trata Joker: Folie à deux?

El trastorno psicótico compartido o folie à deux (locura de dos) es un síndrome psiquiátrico relacionado a una psicosis que es transmitida de una persona a otra. Y de aquí se desprende esta historia de amor y para sorpresa de todos, también un musical.

Arthur Fleck es recluido después de haber asesinado a Murray Franklin en televisión. En esta secuela conoce a Lee Quinzel, una psiquiatra que se enamora de él al encontrarlo en el Asilo Arkham. La película explora sus mentes perturbadas y los límites que pueden rebasar al compartir su caos.

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En esta secuela se relevan detalles impactactes sobre la vida de Arthur, lo que lo pone en una serie de predicamentos que lo llevarán al extremo de sus emociones.

Diseño de arte y fotografía

Los elementos visuales de Joker: Folie à deux son una obra de arte. Desde el inicio te enganchan con reminiscencias de la niñez, gráficos caricaturescos que apelan a la nostalgia, sin duda un gran inicio para un musical.

Ante la oscuridad de Ciudad Gótica los colores vibrantes destacan en la pantalla, siempre hay elementos de tonos vivos que juegan con los vestuarios y los escenarios. Varias tomas nos hacen sentir dentro de un comic y claro, un musical de Broadway.

Joker: Folie à deux sigue jugando con la temporalidad, ya que aún estando en la era actual, destacan elementos de los años 60, incluso las imágenes de la televisión aparecen en tonos sepia y el típico granulado de las pantallas de antes.

Las actuaciones

Una vez más Joaquin Phoenix se apropió de Joker y nos regala una hermosa actuación. Mantuvo ese toque especial del personaje, mismo que nos genera sentimientos muy extraños y también oscuros. Su risa característica hace que la piel se erice y no sabemos si es dolor, tristeza o enojo… o todo junto.

El único detalle es que Phoenix no es un gran cantante, pero lo intenta y junto con su actuación puede vendernos completamente el musical.

Lady Gaga generó mucha expectativa, tanto buena como mala. Y podemos decir con seguridad que no es mala. Una vez más demuestra en pantalla que puede actuar, bailar y cantar, todo en uno, sin embargo, esperábamos una Harley Queen más caótica, más psicótica… más explosiva. A juzgar por usted mismo.

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Dirección

Todd Phillips tiene un humor gringo a la orden de “¿Qué pasó ayer?” y uno de los clásicos de mi juventud “Viaje censurado”, entre otras películas de comedia estadounidense. Me parece que, con la primera película de Joker, se desmarca bien de ese género, llevando a Joaquin Phoenix a uno de sus personajes más reconocidos.

Sin embargo, en esta nueva entrega, no sabemos lo que pasó. Los personajes nunca llegan su máximo punto, terminan siendo algo grises. En general la dirección se siente algo floja, a pesar de contar con actores como Brendan Gleeson que interpretó magistralmente a profesor Ojoloco Moody en el universo de Harry Potter.

Entre otros aspectos, la película toca otros temas de manera secundaria que podrían ser más explorados, por ejemplo, la vida de los testigos después de presenciar un evento traumático. La violencia y el abuso sexual a niños y sus consecuencias. Pero bueno, ya estaríamos hablando de otra película. Este es el primer fin de semana de Joker: Folie à deux, y algunos ya la odiaron, pero en gustos se rompen géneros y quizá tengas una opinión diferente. Hasta no ver, no creer.

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