
Hablar de Carlos Carrera es tomar en contexto a una de las figuras más influyentes del cine mexicano, además de coherente en la búsqueda de hacer lo que le apasiona, ha sido un explorador de la animación nacional, incluso uno de los primeros en tomarlo como ‘género’ cinematográfico serio, y una herramienta donde no encuentra límites. Así reveló algunos secretos en la clase magistral en el GIFF 2025 (Guanajuato Internacional Film Festival).
La obra de Carlos Carrera ha servido como puente entra la reflexión social, la crítica, la experimentación y la consolidación internacional del cine nacional, es un representante de los ‘muchos’ “Nuevo Cine Mexicano”, su obra fue parte de la primera nueva ola de cine con una mirada mexicana, la cual se añora.
En su carrera hay hitos importantes como ganar la Palma de Oro en Cannes, con el cortometraje de animación El Héroe, además de una nominación a los Oscar, por una de las películas más controvertidas del nuevo milenio El crimen del padre Amaro.
De Estudiante a Representante del Cine Mexicano
Carrera emergió en los 90´s del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), llamó la atención desde su ópera prima, La mujer de Benjamín; la cual proponía ya una narrativa renovada dentro de la industria fílmica. Según expresa el director “cuando hacer una película era un acto de alegría, más que de cálculo comercial”.
Carlos, recuerda que en aquellos momentos implicaba una gran responsabilidad ya que al “ser de los primeros que salían profesionalizados de las escuelas de cine” implicaba demostrar que esa formación podía traducirse en lenguaje cinematográfico con potencia e identidad propia.
El Héroe, la Palma de Oro que Hizo Voltear a Ver a México
En la clase magistral de Carlos Carrera, moderada por Roberto Fiesco, se mencionó el valor del trabajo de animación del cineasta mexicano. El cortometraje El Héroe (1994), una obra con una estética sombría, fue un parteaguas en su carrera.
La sencillez visual y profundidad expresiva y emocional logró captar la atención del jurado del Festival de Cannes. Este cortometraje se convirtió en la primera producción mexicana en obtener La Palma de Oro; lo que abrió la perspectiva dentro de la animación, rompió convenciones dominantes, al poder ser vista como un medio de expresión para adultos. En esa época esta herramienta técnica, se reservaba para productos infantiles y publicitarios.
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Recuerda Carrera que; “no había ficción mexicana, estaban dos largometrajes, Los Supersabios y Los tres Reyes Magos, pero Katy la oruga, se terminó haciendo en España… no había espacio para pensar en animación para adultos. Pero a mi siempre me ha interesado esta posibilidad de la plástica, de traducir imágenes de mis emociones, me gusta mucho el expresionismo”.
En el cortometraje, explica Carlos que busco retratar gráficamente el “sentimiento de los viajes larguísimos del cotidiano, el poco espacio, el terror, traté de representar todo eso en el metro (STC Metro CDMX)”.
El Crimen del Padre Amaro; Promoción, Polémica Religiosa y una Nominación al Oscar
En 2002, el director Carlos Carrera sacudió la escena nacional, incluso la escandalizó para algunos, con El crimen del padre Amaro, una adaptación de la obra del mismo nombre, del escritor portugués José María Eça de Queirós, adaptada para cine por Vicente Leñero y protagonizada por Gael García Bernal y Ana Claudia Talancón.
Este film aborda la corrupción dentro de la Iglesia católica, la doble moral y el deseo reprimido; “la escena de la Virgen, la famosa, está en la novela del siglo XIX, cuando le pone el manto, es de la novela, yo creo que fue menor el escándalo en la novela, que lo que pasó con la película”.
En cuanto a la anécdota de censura Carrera recordó cómo sucedió; “cuando se iba a estrenar, la pasaron en una conferencia de distribuidores y la vio el representante de una compañía de cines, el más grande de México, y le avisaron al arzobispo de Michoacán, o no se qué, entonces él mandó a decir -tenemos que parar esta película- y mandaron a su brazo civil a hacer campaña contra la película, y salió mal, nos ayudaron con la publicidad”.
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Una Buena Campaña Promocional
En aquella época, hubo campaña por parte del Episcopado Mexicano, el arzobispo de Morelia, monseñor Alberto Suárez, el obispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, incluso organizaciones religiosas como Católicos Unidos por México, grupos provida. Incluso recuerda Carrera que se sumó Carlos Abascal quien estuvo al frente de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, durante la administración de Vicente Fox.
Por otra parte el director mexicano especificó que también hubo apoyo por parte de otro sector de la Iglesia, directamente en la producción, además, no esperaba que se tuviera esa respuesta, pero ya que la tuvo, agradeció la promoción que le hicieron.
Carlos Carrera Un Director Trasgresor
El trabajo de Carlos Carrera se caracteriza por la búsqueda de historias necesarias, que curiosamente han incomodado. Abarca temas como el machismo y los vínculos familiares, la vida conyugal, el deseo, la frustración social, la doble moral, incluso las desapariciones forzadas como en Backyard: El traspatio. Ha demostrado que el cine puede ser una herramienta para incomodar, dialogar, resistir y expresarse.
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Aunque ha trabajado con presupuestos limitados ha podido imprimir una ‘voz’ distintiva. Por su forma de producir se le ha definido como un director de primeras tomas, a lo que reveló que “ensayar sirve para explorar posibilidades del guión, pero la emoción no se puede mecanizar”, por lo que suele dejar partes abiertas en el ensayo, para que se ‘impriman’ en una película.
Cuando realizó El crimen del padre Amaro, Gael García y Ana Claudia ensayaron por separado, y la escena del reclamo por el embarazo es pura emoción nata, es un trabajo de los actores, de acuerdo a Carrera, cuando las cosas van bien, hay que dejar trabajar a las personas.
Decidir Ser
Nominado al menos siete veces al Ariel, nominado al Oscar y ganador de la Palma de Oro, además de ser uno de los directores de Capadocia (junto con Pedro Pablo Ibarra y Javier Patrón), sigue en búsqueda de apoyos, hay varios proyectos que tiene en espera de poder realizarse.
Después del éxito ante la nominación al Oscar, le ofrecieron varios proyectos, uno de ellos los Supersónicos en live-action, pero no estaba acorde a su identidad, por lo que dijo que no, pero así a muchos más ofertas ya que no era lo que quería hacer, su compromiso es más con la impresión de emociones y con esos proyectos no sentía nada que lo provocara a tomar una decisión.
En su carrera ha buscado hacer más cosas que impriman parte de su alma, pero el proceso, el aparato burocrático, la forma de conseguir recursos, los intereses de la industria en cierto tipo de historias, le complica que algunas de sus relatos no puedan ver la luz, actualmente tiene varios proyectos guardados que buscan recursos.