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¿Por qué los atletas muerden las medallas olímpicas?

Las olimpiadas de París 2024 cerraron su ciclo pero comienza uno nuevo: los paralímpicos. Icónicas memorias se han quedado en la cultura de la justa olímpica más esperada, entre ellas a los atletas recibiendo sus medallas, ¿sabes por qué las muerden?

Aunque pueda parecer extraño, una de las imágenes más icónicas de los Juegos Olímpicos es la de los atletas mordiendo sus medallas en el podio.

Esta tradición ha perdurado a lo largo de los años, despierta curiosidad y preguntas entre los espectadores. ¿Por qué los atletas muerden sus medallas?

Un poco de historia…

El acto de morder objetos de oro tiene origen en la antigüedad. Durante la fiebre del oro en el siglo XIX, los mineros mordían las pepitas de oro para comprobar su autenticidad.

El oro puro es un metal blando que se marca fácilmente con los dientes, mientras que los metales falsos no se deforman de la misma manera.

Aunque las medallas olímpicas modernas no son de oro puro, esta práctica histórica ha influido en la tradición actual.

Las medallas y los fotógrafos

Una de las principales razones por las que los atletas muerden sus medallas es brindar una imagen icónica.

David Wallechinsky, presidente de la Sociedad Internacional de Historiadores Olímpicos, explicó que los fotógrafos consideran esta pose como una imagen icónica que puede venderse fácilmente.

Los atletas, conscientes de la importancia de las fotos en los medios de comunicación, suelen morder la medalla para que los fotógrafos capten esta pose.

Un gesto de victoria

Para muchos atletas, morder la medalla es una forma de personalizar su victoria. Este gesto se ha convertido en una manera de conectar emocionalmente con su logro y de hacer que la medalla sea «suya».

Algunos atletas incluso muerden lo suficientemente fuerte como para dejar una marca, similar a una huella dactilar, haciendo que su medalla sea única.

Aunque morder medallas se ha popularizado en las últimas décadas, no siempre ha sido así. Antes de la era de los medios de comunicación masiva, los atletas solían simplemente sostener sus medallas o colgarlas alrededor de su cuello.

Sin embargo, con el auge de la fotografía y la televisión, las poses más dramáticas y visualmente atractivas se han vuelto comunes.

A pesar de ser una tradición popular, morder las medallas no está exento de riesgos. En los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010, el lugar alemán David Moeller se rompió un diente mientras mordía su medalla de plata para una foto.

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