
El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha que busca visibilizar una de las violaciones más extendidas de los derechos humanos. La Organización Mundial de la Salud y Organización de las Naciones Unidas – ONU Mujeres, estiman que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual.
La Asamblea General de la ONU lo estableció en 1999 en memoria de las hermanas Mirabal, activistas dominicanas asesinadas en 1960 por orden de la dictadura de Rafael Trujillo. Desde entonces, este día se ha convertido en un llamado global para denunciar la violencia de género y exigir políticas efectivas para erradicarla.
Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer: Breve historia
La lucha de las hermanas Mirabal simboliza la resistencia contra la opresión y la violencia política y de género. Su asesinato detonó la conciencia internacional sobre la necesidad de reconocer la violencia contra las mujeres como un problema estructural.
En 1993, la ONU ya había aprobado la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, definiéndola como todo acto de violencia basado en el sexo femenino que cause daño físico, sexual o psicológico.
La importancia de identificar los tipos de violencia
Uno de los retos más urgentes es nombrar y reconocer las diferentes formas de violencia. Muchas veces, las agresiones no se perciben como tales porque no dejan huellas físicas visibles. Sin embargo, todas tienen consecuencias profundas en la vida de las mujeres.
De acuerdo con ONU Mujeres, los principales tipos de violencia son:
- Violencia física: golpes, empujones, agresiones con objetos o armas.
- Violencia sexual: violación, acoso, explotación y abuso.
- Violencia psicológica o emocional: humillaciones, amenazas, control, manipulación.
- Violencia económica y patrimonial: control del dinero, prohibición de trabajar, despojo de bienes.
- Violencia digital: ciberacoso, difusión no consentida de imágenes íntimas, amenazas en línea.
- Violencia simbólica y cultural: mensajes, estereotipos y representaciones que perpetúan la desigualdad.
Identificar estas formas es crucial porque permite romper el silencio y reconocer que la violencia no es solo física, sino que se manifiesta en múltiples dimensiones que limitan la libertad y la dignidad de las mujeres.
Cifras alarmantes en México
México enfrenta una crisis persistente de violencia de género. Según datos recientes:
- En los primeros nueve meses de 2025 se registraron 513 feminicidios.
- Más de 60,000 mujeres sufrieron lesiones dolosas.
- Se contabilizaron 212,404 llamadas de emergencia por violencia de pareja.
- 405,031 denuncias de violencia familiar fueron reportadas.
- El 70.1% de las mujeres mayores de 15 años ha sido víctima de algún tipo de violencia, y casi el 50% ha sufrido abuso sexual.
- La violencia digital afecta al 22% de las mujeres usuarias de internet.
Estas cifras reflejan que la violencia contra las mujeres no es un fenómeno aislado, sino un problema estructural que atraviesa todas las edades, clases sociales y regiones del país.
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Los países con mayor violencia hacia las mujeres
A nivel global, la situación también es crítica. La OMS y ONU Mujeres estiman que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual. En América Latina, los datos son especialmente preocupantes:
- Bolivia registra una prevalencia de violencia en la pareja del 52.8%, una de las más altas del mundo.
- En países como Guyana (35%) y Costa Rica (32%), las cifras también son alarmantes.
- En general, la región de las Américas muestra que una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja.
Estos números evidencian que la violencia contra las mujeres es un problema global, con raíces culturales y sociales que requieren transformaciones profundas.
25N: Un llamado a la acción
El 25N no es solo una fecha conmemorativa, sino una plataforma de denuncia y acción. Reconocer los tipos de violencia y visibilizar las cifras permite exigir políticas públicas más efectivas, fortalecer la educación en igualdad y garantizar acceso a la justicia.
La violencia contra las mujeres no es inevitable: es prevenible. Pero para lograrlo, se necesita un compromiso colectivo que involucre a gobiernos, instituciones, comunidades y personas. Cada acción, desde nombrar la violencia hasta acompañar a una víctima, suma en la construcción de un futuro libre de agresiones.
El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer nos recuerda que la lucha contra la violencia de género es una tarea urgente y global. Identificar sus múltiples formas y reconocer las cifras alarmantes en México y el mundo es el primer paso para transformar la realidad y garantizar que las mujeres vivan libres, seguras y con dignidad.