
Este lunes 26 de agosto de 2024, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, conocida como la Comisión de San Lázaro, aprobó en lo general el dictamen de la reforma judicial.
Esta reforma, impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, busca transformar significativamente el Poder Judicial de la Federación (PJF) en México.
Uno de los puntos más destacados de la reforma es la propuesta de elegir a jueces, magistrados y ministros mediante voto popular a partir de 2025.
Esta medida pretende democratizar el proceso de selección y reducir la influencia de las élites en el sistema judicial.
Aprobación del dictamen para la reforma judicial
Además, la reforma propone reducir el número de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de 11 a 9, con el objetivo de hacer más eficiente y menos costoso el funcionamiento de la Corte.
La aprobación del dictamen se logró después de un intenso debate de más de seis horas, en el que participaron diputados de diversas bancadas.
La votación final fue de 22 votos a favor, provenientes de Morena y sus aliados, y 17 en contra, de la oposición.
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Durante la discusión, los legisladores de Morena defendieron la reforma como una herramienta para combatir el nepotismo, la corrupción y el despilfarro en el PJF.
Argumentaron que la reforma es una respuesta a las demandas populares de mayor transparencia y justicia en el sistema judicial.
Por otro lado, los diputados de la oposición expresaron su preocupación por los posibles efectos negativos de la reforma. Señalaron que la elección popular de jueces podría politizar el sistema judicial y poner en riesgo su independencia.
Además, criticaron la reducción del número de ministros de la SCJN, argumentando que podría sobrecargar a los magistrados restantes y afectar la calidad de las decisiones judiciales.
La reforma también incluye cambios en los juicios de amparo, estableciendo que las resoluciones que declaren la inconstitucionalidad de normas generales no tendrán efectos generales, sino solo para las partes involucradas en el juicio.
Esta medida busca evitar que decisiones judiciales individuales tengan un impacto amplio y generalizado, como ocurrió con la controversia sobre la reforma eléctrica.
¿Qué sigue?
A pesar de la aprobación en lo general, el dictamen aún debe pasar por un proceso de revisión de 330 reservas, lo que podría extender la sesión hasta la madrugada del martes. Además, la reforma deberá ser discutida y aprobada por el pleno de la Cámara de Diputados y el Senado antes de convertirse en ley.
La aprobación en lo general del dictamen de la reforma judicial por la Comisión de San Lázaro representa un paso importante en el proceso de transformación del sistema judicial en México.
Aunque la reforma ha generado controversia y debate, sus defensores argumentan que es necesaria para lograr un sistema judicial más justo y transparente, mientras que sus detractores advierten sobre los riesgos de politización e ineficiencia.