
Por fin Taylor Swift puede decir que toda su música es suya. La superestrella del pop ha recuperado los derechos de sus primeros seis álbumes, cerrando un ciclo que inició en 2019, cuando se vendieron sin su consentimiento los másters de su catálogo a Scooter Braun, una figura clave en la industria musical. La cantante anunció emocionada que llegó a un acuerdo con el fondo Shamrock Holdings para recomprarlos.
“Toda la música que he hecho… ahora me pertenece”, escribió Swift en una carta publicada en su página web. “He estado llorando de alegría desde que supe que esto estaba ocurriendo”.
El trato, del que no se conocen los detalles oficiales, habría alcanzado los 360 millones de dólares, según Billboard. Con esto, la artista pone punto final a una larga disputa por la propiedad de sus canciones; videoclips, fotos, conciertos grabados y demás contenido relacionado con sus seis primeros discos.
Un drama que sacudió a la industria
Todo comenzó cuando Swift dejó su antigua disquera Big Machine en 2018 para firmar con Republic Records y Universal Music Group. Asegurando el control de sus futuras grabaciones. Pero al año siguiente, Big Machine fue comprada por el magnate musical Scooter Braun, quien también representaba a artistas como Justin Bieber y Ariana Grande.
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Braun adquirió, junto con la disquera, todos los másters de los seis discos iniciales de Swift: Fearless, Speak Now, Red, 1989, Reputation y Taylor Swift. La cantante aseguró no haber sido informada ni haber tenido oportunidad de hacer una contraoferta, lo que calificó como un golpe bajo y una traición profesional.
Tras la venta, Braun revendería los derechos a Shamrock Holdings por unos 300 millones de dólares. Sin embargo, el trato mantenía al propio Braun lucrando con la música de Swift durante varios años más, razón por la cual ella decidió mantenerse al margen de toda negociación en ese momento.
Taylor’s Version: la jugada maestra
Como respuesta a esta pérdida, Swift inició un ambicioso proyecto para regrabar sus primeros álbumes, publicándolos bajo el sello Taylor’s Version. Hasta ahora ha lanzado cuatro de esos seis discos, cada uno con contenido extra, versiones extendidas y mezclas renovadas que han sido muy bien recibidas por fans y crítica.
La regrabación no solo fue un éxito artístico y comercial, sino una forma de restarle valor al material original que no estaba bajo su control. La cereza del pastel fue la gira Eras Tour, un fenómeno global que recaudó más de 2.000 millones de dólares entre 2023 y 2024, consolidando su poder en la industria.
Un símbolo de autonomía artística
Más allá de los números, este momento representa una victoria simbólica para Swift, quien desde joven luchó por tener dominio sobre su arte. “Todo lo que siempre quise fue tener la oportunidad de trabajar lo suficientemente duro como para comprar mi música sin ataduras”, escribió.
Su historia ha puesto sobre la mesa temas urgentes en la industria: los contratos abusivos, la falta de derechos para los artistas emergentes y la importancia de saber quién controla la obra creativa.
Ahora, con sus másters en mano, Swift cierra este capítulo con un mensaje de agradecimiento a su base de fans:
“Gracias por ayudarme a reencontrarme con este arte al que he dedicado mi vida, pero que nunca había poseído hasta ahora. Esto es una celebración”.