
Mientras en México seguimos entre baches, coches, carriles exclusivos invadidos, bicis eléctricas kamikazes, que quieren regular después de permitir el mercado de miles de unidades, Zúrich se lanza al futuro con un carril bici subterráneo que parece sacado de Black Mirror (pero buen pex). La capital suiza acaba de inaugurar una ciclovía bajo tierra que ya muchos llaman “la infraestructura de la década”. ¿Y por qué no pensar algo así para la CDMX?
En pleno 2024, Europa no le saca la vuelta a la bici: si va a ser el medio de transporte favorito de millones, necesita su propio espacio —y uno que no implique jugarte la vida con el tráfico loco. La solución suiza: un túnel de 440 metros de largo y 6 de ancho entre la calle Kasernenstrasse y el Sihlquai, que conecta dos zonas clave de Zúrich sin que los ciclistas tengan que asomarse al pavimento ni esquivar camiones.
Por otra parte, en la Ciudad de México, la que tiene mayor infraestructura ciclista en el país, ni siquiera alcanza a conectar una ciclovía con otra, puras rutas cortadas y en algún momento, hay que sacar el poder chilango, algo similar a un X-Men con bicicleta.
¿Te Imaginas algo Así en Insurgentes o Reforma?
Mientras el Eje Central, Tlalpan, Circuito, Avenida México Tacuba, o donde exista una ciclovía, sigue siendo territorio hostil para bicis, allá abajo en Suiza ya hay espacio techado, iluminado y 100% seguro para pedalear. Este túnel conecta los distritos 4 y 5 de la ciudad, con acceso directo a una estación con 1,240 lugares de estacionamiento gratuitos para bicis, protegidos contra lluvia, ratas y robos. Un verdadero paraíso urbano ciclista.
Y no solo entran bicis: también pueden circular scooters eléctricos, bicis eléctricas lentas y rápidas, e incluso motos pequeñas eléctricas, eso sí, con un límite de velocidad de 20 km/h, porque civilización.
Mientras Tanto, en la CDMX…
En Ciudad de México tenemos esfuerzos valiosos: Ecobici, ciclovías emergentes, Paseo Dominical, y redes como la ciclovía de Insurgentes o Reforma. Pero también pasa lo de siempre: cada administración entra, cambia las reglas, desmonta lo anterior, o no da mantenimiento. Así no se puede planear un sistema ciclista a largo plazo. Aquí andamos peleando por que no desaparezcan carriles y allá abajo en Europa ya los están poniendo… ¡bajo tierra!
Zúrich Apunta Alto para 2030
La capital suiza se trazó una meta clara: para el 2030 tener una red de 130 km de carriles bici, de los cuales 50 serían rutas prioritarias. Hasta ahora, solo han logrado construir 4 de esos 50, pero eso no quita que Suiza tenga ya más de 12,000 km de rutas ciclistas señalizadas en todo el país. Así que sí, van lentos… pero muy seguros y constantes.
¿Y México Cuándo?
La CDMX tiene todo para convertirse en una ciudad bici-friendly: clima decente, topografía razonable (¡gracias volcanes!), tenemos el Valle más chingón, y una base de ciclistas que crece cada año. Lo que falta es visión de largo plazo, presupuesto bien usado y, sobre todo, infraestructura pensada en quienes no manejan auto.
¿Por qué no soñar con un túnel bici en la CDMX? ¿Un paso elevado para bicis entre Condesa y Chapultepec? ¿Un estacionamiento seguro con paneles solares y acceso gratuito? Si en Zúrich se puede con un túnel olvidado de los 60s, en la CDMX también podríamos reimaginar el espacio público. Solo hace falta voluntad… y que no cambien todo con cada jefa o jefe de Gobierno. Hay que pedalear parejo.
Europa ya entendieron que si de verdad queremos ciudades sostenibles, hay que construir infraestructura en serio: práctica, segura y que conviva con los coches sin hacer guerra.