
Más que un instrumento para hacer ejercicio, para muchos, la bicicleta es un estilo de vida. Desde la persona que se traslada al trabajo con ella, hasta el apasionado que hace montaña con toda la disciplina de un atleta.
Tanta ha sido la influcencia de la bicicleta en la sociedad, que la experiencia colectiva crece y crece alrededor del mundo. De hecho, este transporte de dos ruedas es celebrado a través de todo el continente con su día mundial.
Día Mundial de la Bicicleta
El Día Mundial de la Bicicleta se conmemora en dos fechas diferentes: el 19 de abril y el 3 de junio.
El 19 de abril se conmemora el famoso regreso a casa en bicicleta de Albert Hofmann en 1943, tras experimentar consigo mismo los efectos psicotrópicos del LSD.
Ese día se hace homenaje al paseo en bicicleta y para destacar las ventajas del uso de la bicicleta y sus beneficios para la salud.
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Por otro lado, el 16 de abril de 2018, la Organización de las Naciones Unidas ONU decidió proclamar el 3 de junio como Día Mundial de la Bicicleta para fomentar su uso.
Su versatilidad
En el documento firmado por la ONU se reconoce la singularidad, la longevidad y la versatilidad de la bicicleta, que lleva en uso dos siglos, y que constituye un medio de transporte sostenible, sencillo, asequible, fiable, limpio y ecológico que contribuye a la gestión ambiental y beneficia la salud.
La creación de la bicicleta se le atribuye al barón Karl Drais, inventor alemán nacido en 1785.
Su uso está generalizado en la mayor parte de Europa, y llega a ser, en países como Suiza, Alemania, Países Bajos, Bélgica, algunas zonas de Polonia y los países escandinavos, uno de los principales medios de transporte. En Asia, especialmente en China y la India, es el principal medio de transporte.
De acuerdo con un reportaje de National Gegraphic, la llegada de la bicicleta influyó en casi todos los aspectos de la vida: el arte, la música, la literatura.
Describe que Henry Dacre, un compositor inglés, tuvo un gran éxito a ambos lados del Atlántico en 1892 con Daisy Bell y su famoso estribillo «a bicycle built for two» («una bicicleta para dos»).
El escritor H.G. Wells, ávido ciclista y sagaz observador social, escribió varias «novelas de ciclismo», unas historias centradas en las posibilidades románticas, liberadoras y de disolución de las clases sociales de esta nueva forma de transporte.
Lo cierto es que andar en dos ruedas es más saludable y reconfortante que andar en cuatro. Además de que nos permite tener mejor salud y a cuidar nuestro entorno.