
En plena Ciudad Universitaria, 21 universidades públicas y privadas del país se pusieron de acuerdo para algo urgente y necesario: hacer frente a la crisis climática. Durante la Cumbre de Rectoras y Rectores de Universidades Mexicanas por la Acción Climática 2025, instituciones como la UNAM, el Tec de Monterrey, el IPN, la UANL, la UABC, la BUAP, entre otras, firmaron una Declaratoria Nacional de Compromiso Climático y anunciaron la creación de la Red Mexicana de Universidades por la Acción Climática.
¿Qué se busca con esta Red?
Nada de discursos vacíos: la intención es clara. Las universidades quieren formar jóvenes listos para enfrentar los retos del medio ambiente, usar la investigación para encontrar soluciones reales y coordinar acciones concretas en sus campus y comunidades. Esto incluye desde cambiar la forma en que se enseña hasta reducir la huella de carbono en sus instalaciones.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, lo dijo sin rodeos:
“No basta con estudiar el cambio climático: debemos confrontarlo con acción y coherencia. No es solo un tema ambiental, es una cuestión de justicia social.”
Y no está solo. Juan Pablo Murra, rector del Tec de Monterrey, afirmó que esta cumbre demuestra que “las universidades mexicanas están listas para colaborar con visión e innovación” frente al reto climático. Desde su institución, la estrategia Ruta Azul busca lograr carbono neutralidad para 2040.
Te invitamos a leer: Sebastião Salgado: «No somos dueños de la tierra, somos sus hijos»
¿Quiénes están en el barco verde?
Estas son algunas de las 21 universidades que firmaron la Declaratoria y ahora forman parte de la Red:
- Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
- Tecnológico de Monterrey
- Instituto Politécnico Nacional (IPN)
- Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)
- Universidad de Guadalajara (UDG)
- Universidad de Guanajuato (UG)
- Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)
- El Colegio de México (COLMEX)
- Universidad Iberoamericana (IBERO)
- Universidad Anáhuac
- Universidad Panamericana (UP)
- Universidad La Salle
- Tecmilenio, entre otras.
¿Y qué sigue?
Las universidades prometen seguir trabajando juntas para cumplir metas reales: reducir emisiones, adaptar sus campus a prácticas sostenibles, fomentar el diálogo social y preparar a nuevas generaciones para un futuro donde lo ecológico no sea opcional, sino parte del día a día.
Con esta Red, la academia mexicana da un paso firme hacia la acción climática colaborativa, una movida necesaria en tiempos donde la emergencia ambiental ya no espera.
Al parecer, las universidades no están enteradas de las opciones que ya existen respecto a mejorar el cambio climático.